Personaje inolvidable: Frank Grimes.

por falenazul

“El enemigo de Homero” (temporada 8, capítulo 23)

Homero es perezoso para moverse, impulsivo para actuar y nunca piensa, pero tiene todo lo que medianamente necesita para vivir (en Estados Unidos, claro). Un trabajo de porquería, dos carros, una casa grande, una buena mujer, hijos inquietos, amigos, un perro, un gato y mucha cerveza. No se podría decir que Homero se conforma con lo que la vida le ofrece, es demasiado terco y tramposo como para dejar que cualquiera ponga en riesgo sus (muy básicos) intereses. Sin embargo, no se pone límites y disfruta hasta el último mordisco de dona. En resumen, es un inconsciente sin neuronas, que divierte a los demás a punta de imaginación y se hace querer por su buen corazón. Es un gordo bruto, calvo, haragán, pero simpático.

En cambio, Frank Grimes es el símbolo de la meticulosidad, la perseverancia y la lucha desde abajo para ser alguien. Mejor dicho, es “la maldita lisiada” de la novela. Para él todo ha sido difícil. Hasta Kent Brockman le hizo una reseña en el noticiero, contando su triste historia.

Se las cuento. Sus padres lo abandonaron cuando tenía cuatro años. Nunca pudo ir al colegio. Desde pequeño tuvo que trabajar para sobrevivir. Su primer empleo fue en una empresa de mensajería, entregando regalos a niños ricos. A los 18 años, estuvo en un accidente donde explotó un silo, con él adentro. La recuperación fue larga y dramática, pero logró recuperar el sentido del oído y del tacto (pudo volver a sentir dolor físico, una gran victoria). Luego, para escapar de sus limitaciones, decidió estudiar ciencia por correspondencia. Incluso, se graduó de físico nuclear.

Su futuro parecía lento pero seguro, hasta que se encontró con Homero o cómo él lo llamaba con odio “el cáncer de América”. Su enemigo. Aunque el verdadero problema de “Graimito” como le dice Homero de cariño (él sabe que Frank lo odia, pero igual intenta hacerse querer) no es ni la ignorancia ni la falta de sentido común del gordo de piel amarilla.

Incluso, lo que mata a Grimes tampoco es una locura momentánea ni el intento ridículo de hacer quedar mal a su némesis. Lo que destruye a este cretino, inolvidable para mí, es un sentimiento oscuro, que nunca lo ha dejado ser nadie. Es ese instinto de vivir para compararse con otros o para querer lo de los demás. Muy doloroso, pobre tipo. Al menos se murió en el único capítulo en el que apareció.

Literalmente, la envidia lo electrocutó.

El capítulo aquí

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